La práctica totalidad de las empresas españolas utilizan habitualmente en su entorno de trabajo las soluciones informáticas del gigante Microsoft para llevar a cabo su día a día. Desde el sistema operativo (habitualmente Windows Xp, Windows Vista y Windows 7) hasta aplicaciones de escritorio como la suite de ofimática Office, se han convertido en herramientas cotidianas y habituales en cualquier empresa.


La implantación de cámaras de seguridad en las empresas en los últimos años como recurso de seguridad o de control de los empleados, ha hecho que prolifere exponencialmente la presencia de la videovigilancia en cualquier tipo de negocio. Indistintamente de los motivos que generen la instalación de estos equipos, existe una normativa básica que debe cumplirse conforme a la legislación vigente en materia de Protección de Datos. Y es que el uso no regulado de estos sistemas es uno de los motivos que más denuncia genera ante la Agencia Española de Protección de Datos.



